viernes, 4 de febrero de 2011

Manual de Instrucciones (parte 2)

-No como carne de ninguna clase, color ni combinación. Como siempre sostuve la idea de que la autodeterminación nunca va de la mano con la auto-represión, mi condición de vegetariana es a voluntad y sin presiones, ya que nunca me gustó la carne. Nunca disfruté de un asado (en sí nunca compartí la cultura del asado, es decir, todo lo que implica), detestaba la idea e imagen de la porción de carne ensangrentada (sí, ensangrentada, los consumidores fieles suelen decir que el asado está "a punto") y la de todo tipo de carne, ya sea pollo, pescado, cordero, etc., y es por eso que hoy afirmo que la vida de cada animal tiene valor por el sólo hecho de estar vivo.
Para aquellos que quieran incursionar por el amplio y hermoso camino libre de culpas y colesterol, siempre dejo el mismo consejo: al momento de servirse una porción de carne, visualicen la cría, el animal bebé, la representación más pura, inocente y adorable que pueda llegar a existir sobre la Tierra. Es así, marcha un costillar de cerdo e instantáneamente se imaginan al cerdito bebé, blanco, nariz rosada y redonda, la cola enrulada...es reconfortante saber que después de todo, los animales son los seres más sencillos y nobles, despojados del odio y los vicios humanos.
-No tengo paciencia para las pelotudeces. Incluyo dentro de esa categoría a los juegos de mesa, las colas para pagar los servicios, la música en espera del servicio de atención al cliente de la empresa Claro, las conversaciones que tratan exclusivamente sobre indumentaria y salidas nocturnas, las voces apenas despierto, la lentitud para hacer cosas que no requieren más de diez segundos, salir de la cancha de River y clavarme cuarenta minutos en Libertador sólo para salir a Gral. Paz, porque después lleva otros treinta minutos en despejarse (en, fin hasta llegar al acceso), los infractores de tránsito, las luces intermitentes, los uniformados que creen ser realmente sexys por el hecho de estar uniformados y portar armas a la vista de todo el mundo, la espera eterna del 392, las exigencias inútiles, la limpieza obsesiva y el desorden excesivo.
-La idea de la existencia de Jesús de Nazareth me cae muy mal, como su padre (Ya manifesté mi ateísmo en el post anterior, pero ahora voy por algo más específico). Sí, leí la Biblia y la asimilo como lo que es, un documento histórico que marcó el inicio de la cultura occidental. Un buen invento, mezcla de mística y romanticismo épico que evidencian el perfil del hombre que la redactó (sí, hombre), con una necesidad enorme y notable de cariño y comprensión, pero por sobretodas las cosas, que pedía a gritos la libertad para hacer y deshacer su vida a gusto sin tener que recurrir a un escudo para eximir cargos de consciencia moral, incapaz de armar su vida sin que existan mandatos de por medio. Hombres que difundieron el trabajo de ese hombre, fueron hombres que no amaban a sus mujeres porque en lugar de hombres eran patriarcas totalitarios. Mujeres olvidadas que sólo podían responder con el silencio. Hombres y mujeres que odiaron a otros por no adorar al mismo Dios, pueblos de hombres y mujeres que sometieron a otros hasta derramar llanto y sangre en nombre de Dios. Pueblos que maltraron a la madre tierra y al resto de las especies vivientes, porque la indiferencia a su Dios era símbolo de inferioridad, porque el especismo es aceptado por todos. Pueblos que creyeron ser más que otros, marginaron y torturaron, porque el mandato superior del todopoderoso establecía que unos eran más poderosos que otros.
A usted, creyente: mire a su alrededor y vea todo lo que su Dios hizo por el mundo.
-Las corrientes artísticas del siglo XX son mi debilidad absoluta. Kandinsky y Miró, lejos.
-Considero a la literatura latinoamericana como la más nutrida, original y contundente de todo el mundo. Será porque quiebran con la teoría de que se mira mejor desde arriba...las heridas dejan cicatrices, relatos, pedazos de una mezcla candente, colorida y versátil que representa al conjunto de los pueblos que son y serán el futuro de este mundo nefasto, dominado por inútiles que rinden culto a la avaricia, descendientes de los que hace más de cinco siglos condenaron a nuestra gente al subdesarrollo bajo la institucionalización de la esclavitud, el saqueo y el genocidio.
-Si pudiera elegir a tres ídolos nacionales vivos, sería a Charly García, Ariel Ortega y Luis Zamora.
-Tres ídolos nacionales que ya no viven en este mundo: Ángel Labruna, el Carpo y mi abuela.
-Creo en lo que puedo ver, tocar y escuchar, en Trotski, en el amor y en las milanesas vegetarianas (de pencas de acelga, berenjena o zapallito).
-Y me dijiste algo de 'la energía transforma mala en buena'... "te quiero", pensé. Te quiero, porque no sé, porque me hacés bien.
(El punto es que bailo como loca escuchando esa canción)
-Creo firmemente que las propagandas del nene lindo que toma Danonino acompañado de su mamá, en su cocina amoblada e impecable, claros indicios de una representación de una escena utópica de clase media, hace brotar el resentimiento. Ver por la televisión las cosas que nunca vas a poder comprar, eso es violencia. Que se crucen de vereda porque crean que les vas a robar, eso es violencia. Que la policía gatille a tus mejores amigos bajo el escudo de una gorra insignificante y el aval de un Estado que no quiere más pibes en los penales porque éstos ya no dan abasto...eso es violencia. Y después exigen bajar la edad de imputabilidad, o peor aún, la pena de muerte. Ver que la señora en la televisión, exige que caigas en cana teniendo trece años, eso es violento. Te saca, te convulsiona, potencia el odio y resalta las carencias. No tenés proyectos de vida, porque el mundo quiso que así sea. Quiso que seas un número, que votes al que te da lo que por legítimos derecho te pertenece y que no debería ser mérito de ningún gobernante, porque así es como debería ser bajo cualquier aspecto. No proyectás, te querés ir a la mierda. Conocés a un flaco una minita de tu edad, te libera de la mierda. Están por traer un pibe al mundo. ¿Qué van a hacer? No te queda otra, tu vida no te va a llevar más que a eso, procrear. Y te falta. Y tenés que sacarla de algún lado, porque ellos tienen gracias a lo que te falta, porque una seca te pone adrenalínico, una sensación divina, espectacular, creés que podés contra toda la mierda y querés salir a bajar a todo el mundo, a la cana, querés tener lo que nunca te van a dar, porque el mundo quiso que así sea.
No tomo partido por nadie, pero está bueno pensarlo desde el otro lado también.
-Con respecto al punto anterior, expongo que el número de asesinatos producidos a raíz de hechos delictivos es muchísimo menor al índice casos de gatillo fácil por parte de la Bonaerense.
-Soy alérgica a la humedad, los ácaros, el polvo, el pelo de gato, cierta clase de hormiga, y los metales en contacto con la piel, a excepción del acero quirúrgico, el oro o la plata. Por lo tanto, no debería amar la vida al aire libre, los gatos, los aros colgantes de todas las ferias artesanales que visito, las bibliotecas inmensas, ni las casas antiguas.
-Cuando era chica, quería ser bióloga y artista plástica. Tanto no me desvié, ¿No?
-Cada vez que veo un archivo de video de algún discurso de Menem, me da asco, rabia y hasta ganas de llorar, según sea el caso. Lo mismo me pasa cuando leo sobre animales que se extinguieron en los últimos cien años. Impotencia, mucha tristeza. Sí, lo sé, acá también exagero.
-Tengo pánico a la oscuridad absoluta, las cucarachas voladoras (aún así no comparto la idea de matarlas, sino ahuyentarlas), a la idea de que Aldo Rico asuma la presidencia de la Nación, a las motos y a las imágenes de las vírgenes y los santos.
-Detesto los caramelos de anís, el hinojo, la manteca, la sal en demasía, la nuez moscada, las bebidas blancas y cualquier fideo con forma tubular.
-Creo firmemente que a varios artistas europeos progres como Manu Chao, Bebe, Macaco y Pulpul les hubiera encantado nacer en América latina. Es fija.
-Me hubiera gustado que la gente acostumbrase a llamarme Sol en lugar de Luciana. Es más corto, prolijo y acorde, creo.
-Mi hermana, mis discos y mi gato son el mejor escape de este mundo directo al mío.
-Muchacha ojos de papel, Cinema Verité y Viernes 3 AM continúan emocionándome tanto como la primera vez que las escuché.
-No comprendo a la gente que, cuando sube al colectivo, omite el "por favor" al momento de solicitar la tarifa que va a abonar, o bien, cuando quiere baja por la puerta delantera y pide la parada.
-Van a acordarse de mí cuando por fin se den cuenta de que Mar del Plata no es un lugar para vacacionar con tanta contaminación visual y auditiva.
-Sospecho que debí haber nacido en el cuerpo de un ave.


(continuará..)

jueves, 27 de enero de 2011

Manual de Instrucciones (parte 1)

Hasta ahora, nunca escribí una autobiografía. No me atrapa mucho el hecho de organizar premisas descriptivas en orden de importancia, temática o cronológicamente al mejor estilo CV o carta de presentación para un casting de programa televisivo de mucho rating y poco contenido, pero sí el poder hilar un par de curiosidades surtiditas de manera sumamente informal, informativa, espontánea y específica.
Obviando mis datos personales, no por una cuestión de seguridad sino por evitar la formalidad protocolar de presentación de mi edad (que no me molesta asumir: diecinueve años y casi tres meses), fechas, números formales, estado civil (es totalmente deducible) y demasía de etcéteras, voy a empezar sin vueltas:
-No creo en los test psicológicos basados en dibujos, reconocimiento de figuras y caligrafía. Si me basara en el test de Rorschach, podría decir que estoy completamente desquiciada. En sí, la psicología siempre me resultó ambigua o será que el groso de los estudiantes o aficionados por dicha disciplina son freudianos románticos (más bien post-freudianos fundamentalistas), sí señores, soy pro-Freud retro, o más bien lacaniana.
-La gente que emana aires de superioridad intelectual me irrita hasta las puntas florecidas de mi pelo (que creció tan rápido que da miedo). Será por los ejemplos de pseudointelectuales que conocí en mi corta vida, cuyo discurso se limitaba al parafraseo inútil de ideologías de moda, como bailoteando entre simples premisas básicas de poco contenido (eso sí: siempre repitiendo el ritual frente a otros individuos que ellos consideraban de coeficiente intelectual más bajo, una cultura general más bien débil con la cual no eran capaces de escudarse y una capacidad discursiva poco entrenada). Un ejemplo claro es evocar a un ridículo circo beat discursivo al mejor estilo intercalado, o los obsesivos que ven en todo una lucha de clases (ojo, yo me considero marxista, pero no soy dogmática). Sí, eso saca lo peor de mí.
-Siempre veo en las personas una similitud física con algún deportista, preferentemente jugador de fútbol. No sólo futbolistas en actividad, sino también retirados e incluso fallecidos. Me pasa algo parecido con los docentes. Seguramente se debe al exceso de atención a cada gesto, palabra, mirada, que hace que en rigor exista un parecido con alguna estrella de rock o del deporte.
-Me frustran muchísimo tres cosas en mi vida que nunca supe hacer (y que, aunque sé que nunca es tarde, lo más probable es que jamás pueda aprender): 1) emitir silbidos 2) hacer malabares 3) jugar al truco.
El número tres es quizás el más grave ya que, a juzgar por mi destreza deductiva y mi capacidad para mentir sin que nadie lo advierta, debería convertirme en una notable crack en dicho juego. Pero no, nunca aprendí y me da cierta paja brava hacerlo.
-Me gusta mucho la gente con pecas. Son, en mi opinión, de las cosas más lindas con las que puede nacer una persona, en términos físicos. Algo similar, pero en menor medida, me pasa con la gente con hoyuelos en las mejillas. Por ejemplo, Emiliano Brancciari es un especímen que argumenta perfectamente este punto. Sé que suena un poco raro, pero sería una especie de fetiche no sexual y aclaro, ya que viene al caso, que un hoyuelo de Emiliano está más pronunciado que el otro.
-Me atrae mucho la inteligencia en las personas, no el intelectualismo. El arte me fascina. Me cautiva mucho más percibirlo que hacerlo (y no por falta de inventiva o capacidad), aprenderlo a profetizarlo. Cultivarlo y difundirlo, sí, ante todo.
-Amo las ciencias de la salud. Es algo casi inexplicable y que a simple vista parece incompatible con el resto de mis intereses. "La posta" es que, el resto de mis intereses son la parte izquierda de mi balanza, el equilibrio, lo que envuelve el centro del mandala. Sin el arte, la filosofía, la política, no podría sostener el todo, casi todo. Ese "casi todo" es lo que me mueve, el motor, el centro. Brindo por la variedad.
-Beber en recipientes plásticos me resulta muy desagradable. El Frizzé en todos sus aspectos me resulta desagradable, prácticamente anticonstitucional. Tampoco me gusta la sobrevaloración de la obra de Andrés Calamaro, el discurso de Ricardo Iorio, ícono del heavy nazional, y Dread Mar-I, a mi juicio y percepción, es una de las bandas con menos originalidad que existió en la historia de la música argentina. Y Bueno, digamos que Rata Blanca en sí podría incluirse dentro de la categoría de los crímenes de lesa humanidad. Exagero, sí.
-El tango me emociona, el jazz me enamora, el candombe y la murga, me encienden, el folcklore me inquieta y me llena de alegría, y el blues simplemente me vuelve loca.
Patricio Rey, Spinetta, Fito, Lebón, Moro, algunas leyendas como Luca y otras hechas canción de la mano de Soulé, Quiroga y Basoalto, la magia de Pappo, la contundencia de Mollo y Arnedo, que sólo el hecho de encontrarte, para mí, le da sentido a mi vida...pero siempre, ante todos, delante de todos, guiando a todos, Charly, siempre.
-De afuera: La viola endemoniada de la mitología psicodélica, Hendrix lejos. La voz de Janis y por supuesto siempre presente The Lizard King. La Telecaster violenta de Clapton, la Doubleneck de Jimmy Page, llamen a un exorcista para esos desquiciados que grabaron Physical Graffitti, Led I, II, III y sobretodo, IV. Una reverencia a la genialidad hecha hombre, hecha humano, un bajista líder y una sensibilidad trasladada a sintetizadores de vanguardia que hicieron estallar en tiempos donde se creía que sólo las bombas de uranio lo hacían, cuando nació A Saucerful of Secrets, y un loco que se fue de mambo y que dijo alguna vez "I don't care if the sun don't shine/and I don't care if nothing is mine/and I don't care if I'm nervous with you/I'll do my loving in the winter", otros locos con su estrella en el camino, black night que me enloquece y un blackmore interestelar, el galope frenético del bajo de Steve en Run to the hills...más allá de todo eso y lo que no llegué a escribir, let's go back to essentials: Esa boca, la lengua roja de Andy Warhol basta sólo para emocionarme. Sí, ellos, lo mejor de este mundo, los Stones.
-Me gusta cuando los hombres son capaces de abrir y cerrar oraciones con signos de exclamación o de pregunta, poner tildes y mayúsculas como corresponde (sí, particularmente los hombres ya que son, estadísticamente, autores en potencia de la mayor cantidad de horrores ortográficos). ¡RAE hasta la muerte!
No, puras patrañas, la RAE no sabe nada de cultura popular.
-Me fascina bailar. Lástima que no suelo concurrir seguido a establecimientos bailables sonde abundan las menores de edad y los tragos fluorescentes. Bendita sea mi inclinación ciega y sincera hacia el trío infalible de pool, birra y rock.
-Desde que me hice mi primer tatuaje, tuve ganas de cuatro más. Los sakuras siempre fueron mi debilidad, y he aquí, en mi lateral derecho, una ramita con muchos color de rosa, la femeneidad, la fortaleza, el ciclo de la vida.
-Me como las uñas, les cambio el color de esmalte cada dos o tres días, hace un año y dos meses que no me corto el pelo. No soy simpatizante de todas esas prácticas estéticas que suponen ser propias de una señorita. Como no soy una de ellas, adivinaron, tampoco voy al gimnasio. Me aburre la estúpida rutina de seguir al trainer con una cortina musical horrenda, irritante estilo house-techno noventoso. Aunque a decir verdad, prefiero esa música que al menos no conozco ni pretendo hacerlo, a que hagan una suerte de "remix" especial para gimnasios de hitazos del rock nacional como "un angel para tu soledad".
-Detesto la situación de levante en un bolichongo. En primer lugar, porque sé que un hombre que reúna unas pocas características que me interesarían jamás podría estar en un lugar como ésos. Después, el chamuyo cuasi circense que protagonizan los masculinos para cortejar a una dama son, en un 99,9% ineficientes, inútiles y poco originales. Otro factor influyente es la ridiculez del afán por obtener datos de la presa femenina, como la edad, dónde vive, si frecuenta los mismos lugares, hasta existen algunos a los que se les cae la cara preguntando sobre gustos musicales y demás. Puras patrañas, sólo quieren apretar o llevársela al telo, no hay necesidad de tanto preámbulo.
-Siento un amor profundo hacia el 136 Parque San Martín, odiado cuando no llega, pero cuando llega...ah, sí, eso no tiene precio. Como llegar a mi cuarto y ver a mi gato sobre la cama, recostado. Esas cosas son las que me roban una sonrisa sana, sin esfuerzos.
-Me considero atea con las cuatro letras que conforman dicha condición, sin reparos y asumiendo mi responsabilidad al momento de defender mi postura al respecto. Y para más de uno que lo dijo por ahí, no soy agnóstica señores/as. Sí podrá parecerles algo lógico por mis inclinaciones científicas, pero en mi opinión el agnosticismo es un escudo que usan los creyentes no asumidos de falso ateísmo, ambiguo por donde se quiera ver. Agnósticos, son una mentira. Dios NO EXISTE, los ángeles NO EXISTEN, la vida después de la muerte tampoco, el amor después del amor, sí.
-Los ventiladores de techo me producen cierta desconfianza, de hecho, intento no situarme bajo su eje por si surge algún siniestro y cae de lleno al suelo.
-Los sapos me resultan tan lindos como las ratas. Me asustan en primer momento, será porque nos adoctrinaron para tenerles miedo y/o asco...pero en cuanto asumo psicológicamente su presencia, los sobresaltos son historia.
-Cuando era chica, leía el diccionario enciclopédico Océano Uno Color (que tantas veces usé de bibliografía, aún así cuando las fuentes eran exclusivas de internet y tenía que pilotearla con algo). Todos los días buscaba algo nuevo, lo que se me cruzaba a la mente, lo anotaba y liego me encargaba de buscarlo, encontrar sinónimos, ilustraciones...hasta que la vecina me lo hizo bien, muy bien...la vergüenza del dueño es más fuerte que la del que no lo devolvió nunca.
-Creo firmemente que el piano, la política y la salsa de soja fueron las mejores ideas de la creación humana.
-El Ibuprofeno no me hace efecto alguno.
-Me gusta mucho la estética de carnaval, sobre todo si proviene del noroeste del país. Lo mejor de todo, además de las preciosas guirnaldas, es el hecho de que todo sea en papel y no haya ni un mísero globo.
-Todo lo que comienza debe terminar, todo globo inflado debe desinflarse o, en su defecto, reventarse. Detesto el impacto. Y ya que hablamos de impactos, también manifiesto que nunca pude encontrar el sentido, el goce, el placer que puede llegar a brindar el uso de la pirotecnia.
-La piñata siempre me resultó un objeto de deseo destinado a la fractura de meñiques, choques violentos de cabezas infantes y vaya a saber cuántos otros accidentes menores, por un par de caramelos. Sí, yo era la que lloraba al costado de la piñata luego de haber recibido una pisada, un cabezazo, o sido víctima de un robo indiscriminado de los dos o tres caramelitos frutales que probablemente no iba a comer porque no me gustaban.
-Nunca doy el primer paso, nunca la remo, y aunque salga perdiendo, para el resto del mundo siempre gano, siempre.
-Mis prejuicios son muchísimo más leves de lo que aparentan ser.


(continuará)
(Creo que fue el post más largo de mi historia como blogger)

jueves, 20 de enero de 2011

Nuevos términos

-Es fija, ves un par de rochos y te cruzás de vereda.
-¿Rochos?
-Sí, es como si dijeras "chorros" pero al revés.
-Claro, y se supone que es un eufemismo re copado y menos ofensivo...
-Bueno...un grupo de flacos con ropa deportiva y piercings en toda la cara, ¿así?
-No sé...particularmente me intimidan mucho más los tipos de traje y los uniformados.




L.

domingo, 2 de enero de 2011

El día amanece, las pieles se estremecen

A friend in need's a friend indeed, a friend with weed is better; a friend with breasts and all the rest, a friend who's dressed in leather. A friend in need's a friend indeed, a friend who'll tease is better: our thoughts compressed, which makes us blessed, and makes for stormy weather.
A friend in need's a friend indeed, my Japanese is better.
And when she's pressed she will undress, and then she's boxing clever.
A friend in need's a friend indeed, a friend who bleeds is better (my friend confessed she passed the test, and we will never sever)

Day's dawning, skins crawling. Pure morning.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Violento 2010

Antes de empezar con la típica verborragia terapéutica de fin de año, aclaro que no lo hago por un deber o compromiso con los seguidores de éste espacio (sé que es mucho más chic no mencionar los pocos que son, pero es gratificante ver el avatar en la lista –sí, me estoy familiarizando con los términos ciber-informáticos como “dominio” “html” “cookies”, etc–, siendo que en alguna ocasión de ocio, aburrimiento o casualidad lean una nueva y humilde entrada, un escupitajo verbal, audio o algún videíto y les de una simple sensación, lo que sea, al menos de desagrado) y tampoco se trata de un ritual de cierre de ideas, de hecho, no pensaba hacerlo hasta que me encontré esta noche con mi computadora, solas ella y yo. El ícono de Word es realmente seductor, no voy a negarlo, y bueno, las teclas vienen solas…y acá estoy, simplemente por una necesidad espontánea, un tanto física y otro tanto emocional, como la que me lleva a la primera y creo, una de las más relevantes conclusiones de estos días: ya estoy preparada para compartir mis días con alguien más. Pero quiero dejarlo para más adelante, prefiero armar una especie de orden cronológico de los hechos e ideas destacadas de estos trescientos sesenta y cinco días de puro mambo. Será por el síndrome de debut de agenda (sí, este año usé una agenda color rosa donde anotaba toda clase de minucias y me ahorraba muchos problemas que me causó la colgadez crónica durante tantos años) o bien, como una teoría muy velada que supe formular a lo largo de este año: cuanto más viejos nos ponemos, más importancia le damos a los meses, semanas, días, incluso nos preocupa que abril, junio, septiembre y noviembre tengan un día menos, que los cumpleaños caigan los días de semana, que los parciales arruinen un fin de semana largo, esperamos cobrar antes del fin de semana largo para reventarlo todo. Sí, por mi parte le doy más importancia a los días, al orden, y además, estoy cada vez más vieja y más pendiente de los años que restan para tener mi fuckin’ título, en financiar gastos que antes, en el confort y la simplicidad de la vida de estudiante secundaria mantenida no podía o no me daba el cuero para solicitarlo, como lo fue el rojito del amor y la revolución (un Fiat Spazio más adorable que ver a Julián Casablancas durmiendo la siesta en tu propia cama, de eso estoy completamente segura), entradas a recitales, pintura para las paredes de mi cuarto (wait, que todavía no la usé), la discografía completa de Pink Floyd (sí, la conseguí por medio de mi infalible amigo de las compras compulsivas modernas: Mercado Libre), y alguna que otra frivolidad que me hizo feliz efímeramente en los momentos más difíciles de abstinencia material, triste pero al menos a conciencia, lo admito y lo afirmo con certeza.

Comencemos.

La apertura del año se dio en torno a la escapadita al Valle de Punilla con mis aliadas, con las que volvería a compartir rutas y soles hasta que la falta de agua nos detenga. Las leyendas nocturnas de los comechingones, rieles en desuso enterrados en tierra serrana, bailecitos y empanadas con mucha papa, arroyos que se escondían de los vicios de la botella de plástico y el envoltorio de Doritos, parejas bicolores de libélulas al mejor estilo Arsenal de Sarandí y más fotogénicas que nadie (toda Córdoba es fotogénica, es un hecho), el Arma de Instrucción Masiva*, Cosquín, la no-fiesta en el río, “bueno, trata básicamente de emborracharnos y consumir sustancias varias, después nos sacamos la ropa, bailamos, copulamos y nos bañamos en el río”, las comidas deliciosas que nos regaló esa mujer divina, interestelar, llamada Alicia Martínez, la casa del Che, La Falda, los gastos cuasimatrimoniales, los amores acá, los no-amores de allá…gracias.

Otro hecho relevante fue el ingreso a la facultad, una tortura satisfactoria que nos adoctrina y nos vuelve capaces de un par de cosas más. Un par, nada más. El resto te lo enseña la calle, no hay dudas…ni el clubhouse, ni Cool Site, ni el auto que te regaló papá, ni extensión de la tarjeta de crédito de mamá, y ni siquiera (y con esto hablo más que en serio) la promoción.

En el medio hubo historias, algunas masticadas, escupidas, vomitadas y luego digeridas por enésima vez. Sí, suena asqueroso y torpe, pero en verdad se cultivan otros mambos. Es como leer La Naranja Mecánica y después mirar la película: tu perspectiva y la de Kubrick se superponen en virtud de lo que lográs captar; dicha superposición denota los matices de tu inventiva, las imágenes que supiste imprimir en tu cabeza y adjudicaste a cada lugar, vestimenta, rasgos…entonces, análogamente puedo decir que lo que idealicé y supe etiquetar de entrada terminó por decepcionarme o ni siquiera eso, simplemente no me conformó. La “nada” al menos es un estado más llano y cómodo, incluso si se toma como forma de vida es totalmente manejable. Ahora , la falta…bueno, implica una carencia y es doloroso, porque nunca se llega a esa plenitud, el “ya está”. Salir es segundo lugar y salir último en la carrera concluyen en la misma situación: No se gana el campeonato.

Es lógico, con tantos rebotes ya no existen ánimos de jugar en primera.

“Conmigo no vas a ganar el campeonato”, le dije. Jo-de-te por mala mina, si garúa no te quejes porque vos llamaste al chaparrón, a veces esos castigos sanos vienen bien si lo que buscás es arrepentimiento y puro llanto culposo, o una excusa para afiebrar un sábado por la noche de tanto humo y alcohol.

Quema, es ridículo, muy de cagona. Pero se aprende rápido, sino noten lo poco que me duró ese amorío tan loco. Muy loco y muy improbable también. Levanto este vaso de Fernet por vos.

Gané amigas**, me deshice de otras tantas amistades inútiles (nunca publiqué mi carta abierta dirigida a esas tres personas, supongo que haré una publicación post-facto en los días o meses siguientes), amores perdidos y reafirmé lazos con los genuinos y más compatibles en vida, palabras, ideas, gestos, chispas, argumentos***.

Por último, una leve crisis vocacional que, afortunadamente, ronda el mismo campo. Las ciencias de la salud siempre van a ser mi vocación, ahora, aplicadas en…¿Medicina humana, veterinaria o bioquímica? Esa es una pregunta que sabré responder en los próximos días (sugerencias no vienen para nada mal), por lo pronto espero un año mejor, con cambios positivos, buenas vibras (No quiero parecer primera escolta del abominable Claudio María Domínguez, mis “negritos hermosos”) y creatividad ante todo, que es lo fundamental. Y compañeros/as de tardes, noches, y quién sabe, hasta quizás de toda la vida (ya está, soy una anciana, debo asumir mis diecinueve años con orgullo y sin prejuicio).

Chau 2010, lindo y frenético 2010.

L.

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*Arma de Instrucción Masiva. Se trataba de un vehículo de libros, pero en sentido literal, porque sólo conservaba las estructuras de un Falcon, según su creador, a modo de castigo ya que el automóvil original perteneció a las FF.AA., y así lo despojaría de todo uniforme y violencia que alguna vez cargó sobre él. Un genio. Ni chapas, ni puertas, ni capó, simplemente libros que cubrían el motor, funcionaban como techo, piso y demás. Un biblioteca andante. Cualquiera podía sacar un libro del auto para leer o quedárselo de por vida, o bien donar libros para cubrir espacios del vehículo. Su dueño y creador, Rauli, es un artísta plástico limadísimo de unos treinta y pico, revolucionario pero desde la creatividad, el arte, la paz (Quiso tener "algo" conmigo pero me negué, ESTÚPIDA SOY), jaja.
http://www.flickr.com/photos/adim/3093798859/
http://www.youtube.com/watch?v=FDyK3-G7K68 (juro que en persona es salvaje y rústicamente hermoso, en todo sentido)

**Gané amigas. Jessica, la futura farmacéutica, loca, pura fiesta, linda y siempre a la moda. Micaela, la instrumentadora quirúrgica (sí, tiene 21 años y es instrumentadora, qué linda), futura profe, la más dulce, rubia hermosísima como ella sola. Las adoro y me pone feliz haberlas conocido.
http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash2/hs058.ash2/36241_179133268782382_100000571306911_534774_5039386_n.jpg

***...compatibles en vida, palabras, ideas(...). Los que ví juntos el 28 de octubre acá en casa, los justitos, más dos que faltaron por razones laborales/académicas. Gracias.

sábado, 11 de diciembre de 2010

It's unkind, but





Una reflexiva obsesiva y desprolija con un blog del que no logra divorciarse por completo, 54,0 kilogramos de manías, sarcasmos y abuso del lunfardo y la puta madre.
Una conchuda más con unas ganas locas de quemar las rutas salvajes y tomar fotografías con una reflex imaginaria, a kilómetros de los horarios de salida del Sarmiento, la cola del banco, la ración de paranoia y violencia de la televisión, la radio, en fin, la faena gruesa que implica el formar parte de esto. A los anticuados, obstinados, cobardes, indecisos: que les garúe finito.
¿Qué más? Ah, sí, Palabras. Palabras, gestos y mucha risa, mucho fuego. Sí, el fuego.



L.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Caso cerrado




"Fueron más las cosas que nos unieron que las que nos separaron"















Dedicado a Agustina, Candelaria y Catalina.