sábado, 24 de abril de 2010

True love waits

Él era exaltado, llamado, concitado a la función del sacrificador lustral, y puesto que casi nunca se alcanzaban porque en pleno diálogo eran tan distintos y andaban por tan opuestas cosas (y eso ella lo sabía, lo comprendía muy bien) , entonces la única posibilidad de encuentro estaba en que él la matara en el amor donde ella podía conseguir encontrarse con él, en el cielo de los cuartos de hotel se enfrentaban iguales y desnudos y allí podía consumarse la resurrección del fénix después que él la hubiera estrangulado deliciosamente, dejándole caer un hilo de baba en la boca abierta, mirándola extático como si empezara a reconocerla, a hacerla de verdad suya, a traerla de su lado.

domingo, 18 de abril de 2010

Ámote a lot






Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegara hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.








Felices tres loco.
We are the champions, my friend (and lover and everithingggggg)


L.
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La idea era subir la segunda parte de "Histrionismo", pero se me borró por completo y supongo que tiene algo de lógica el hecho de no tener ganas de escribir mucho un domingo a las 22:23.

miércoles, 14 de abril de 2010

Sobre el histrionismo parte I

Se conoce como histrión a cierto tipo de actor teatral de la Antigua Grecia que resaltaba las características del personaje en cuestión por medio de trajes o movimientos corporales. Comunmente se le adjudica la calidad de histriónico a alguna acción o reacción expresiva en forma desmedida, o bien, al sujeto que lleve a cabo dicha tarea.
El histrionismo es mucho más común de lo que realmente creemos. Sobre las acciones mismas se emplea una suerte de razonamiento (que dicho sea de paso, no siempre es concretamente válido) el cual consta de un pantallazo velado o no de las consecuencias. Si ellas se encuentran en un punto ínfimo del espacio y bagaje ético-socio-cultural, venga nomás. Pero, ¿qué pasa con lo que no pertenece a dicha categoría? ¿A dónde va a parar todo ese corto, "milicrónico", efímero razonamiento?
Ahí es cuando aparece el famoso histrión*.
¿Por qué lo ilícito posee tanta exageración? Pongamos un ejemplo.
Hace no mucho fui "testigo" de subsecuentes situaciones cannábicas, protagonizadas por los señores Juan**, Carlos**, Roberto** y Alberto**.
Hace mucho se sabía que Juan era consumidor fiel de ésta sustancia. Carlos...puede que también, pero no pertenece a la misma definición de Juan.
Roberto es dudoso. Roberto es de los que sí lo hacen, todos los fines de semana, o más también, pero es diferente. Y Alberto es, en pocas palabras, un chiste.
¿Por qué digo esto? vayamos a la cuestión.
Juan considera dicha actividad como una forma de vida, tanto así que en sus manejos es tan simple como cualquier otra cosa. Él mismo lo considera así y es valorable el poder inclinarse por convicción (o adicción) pero en definitiva, admitiendo en todo aspecto su condición (así como yo puedo admitir mi condición de fumadora, mi tío la suya de discapacitado, y así muchos más ejemplos).
Carlos ya tiene sus matices. Puede que lo haga con la misma frecuencia y pasión que Juan, pero el histrionismo de a poco empieza a acercarse al área. Aclaro que no voy a describir con detalles la aplicación histriónica porque quiero dejarlo para el final.
Con Roberto es similar, sólo que estoy casi segura de que la frecuencia es más leve, y si de algo tengo completa certeza, es que les pega diferente.
Alberto es la clave del asunto.
Sabemos que es ilícito y qué no lo es. O por definición, jurídica o moralmente, es parte del consenso de nuestro querido bagaje cultural. Ahora bien, lo que sabemos que es ilícito, no lo hacemos. Lo que consideramos ilícito, más bien. Pero aquello que es considerado ilícito, valga la extrema redundancia de todas éstas líneas, puede llegar a no serlo para aquel que acostumbra hacerlo, aquel anticonstitucional o anarquista de la vida moral***, y está bien que así sea. Y me remito al ejemplo de Juan, quién comete una acción que para el groso de la sociedad es ilícita, y hasta no hace mucho tiempo, para la Constitución Nacional. Pero Juan, al ser humano y poseer la condición más natural que es el estado de libertad, puede hacerlo y considerar al tomate como fruta. ¿Por qué? Simplemente porque es un ser humano, libre, y al considerar un tomate como fruta o quemar un rato en la vereda a las 3 a.m. no provoca ningún perjuicio para nadie.
Entonces, ¿Qué pasa con Alberto?
Alberto considera que fumar es ilícito, por eso cada encuentro cannábico consta de tanta burocracia ridícula y sobreactuada. Si considera que es algo inmoral, es porque no encaja dentro de sus parámetros culturales y de conducta, hay una contradicción muy fuerte y difícil de desentrañar a simple vista. Y ahí el histrionismo juega un papel sumamente importante.

Éste es un ejemplo de miles de tipos de histrionismo en las conductas humanas que pude percibir en mis 18 años de razonamiento (18 menos 10 años de niñez e inconsciencia).

Me voy a mojar un rato por los pagos de Morón, me cago en esta lluvia, me cago en el vocabulario.



L.


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*Histrión suena a algo relacionado con las propiedades atómicas de la materia, (o será mi cabeza hundida de lleno en números y ejercicios) pero bueno, no voy a sumergirme en discusiones etimológicas porque llevaría mucho tiempo.

**Se reemplazaron las identidades verdaderas por una mera cuestión de privacidad.

***Anarquista de la vida moral, un término de invención propia.

viernes, 2 de abril de 2010

I think we'd make it perfect




Una llamada y estoy ahí (o acá; ya que viene al caso comento que estoy más que sola debido a la escapadita que se hicieron los viejos a Mar del Plata).
Quizás sea suerte; mirálos y proyectanos (y como dice Mick Jagger en un tema bastante sonidero perteneciente a la categoría del material 'insustancial' de los Stones, we make a beautiful team. Sí, lo sigo pensando, después de tanto tiempo. Van a pasar los años y me vas a dar la razón, lo sé). Decí que él no lee esto, pero quizás vos sí. Espero que sí.


L.

sábado, 27 de marzo de 2010

Un tema que arrastro desde hace bastante

No hay nada bueno para comentar, ¿Se nota?
Últimamente estoy muy adentrada en cuestiones de amplia trascendencia (es un síntoma de la madurez forzada); me deleitan los debates sobre política, filosofía, economía, actualidad, pero más que nada sobre política.
Me divierte la desfiguración de los conceptos en cuanto a las aspiraciones, las inclinaciones políticas. Más simple: ahora resulta que el peronismo es la izquierda, los "centro" son progresistas y la derecha todo el resto. Típico, la izquierda siempre condenada a la nimiedad. Y lo más curioso de todo es el hecho de que éstas categorías se hayan instaurado en la creencia colectiva en un abrir y cerrar de ojos(producto de un cóctel fatal de 1/4 partes de publicidad y 3/4 partes de guerra sucia de la comunicación y comunicadores públicos). Si seguimos con la pseudológica de oferta, vendría a ser "vos no apoyás a Cris, entonces sos un facho".

En éstos términos es muy difícil crear consenso y la verdad es que me aburre demasiado. Me aburren las discusiones infructíferas en las que me siento completamente incomprendida.

Claramente, la política es amoral casi por definición.
Primero, vayamos a la definición de moral: "Forma de conciencia social (...) que constituye un conjunto de normas de conducta y convivencia que determinan las obligaciones de los hombres, sus relaciones entre sí y con la sociedad en su conjunto". Ahora bien, concentrémonos en la palabra obligaciones: "Una obligación es una imposición moral que impele al cumplimiento del deber". Ahora un ejemplo concreto: históricamente se consideró a la homosexualidad una inmoralidad. Quienes lucharon políticamente por la reivindicación de los derechos de los homosexuales lograron, entre otras cosas, que en el año '94 la OMS declarara que la homosexualidad no es una enfermedad. Vale decir, que esa lucha política bien podría haberse considerado, hasta antes de 1994, una "inmoralidad". Y así puedo seguir sumando ejemplos de guerras y guerrillas, revoluciones y demás. La política es eso. Cuando alguien quiere hablar desde el lugar impoluto y romántico de la dinámica del cambio, el progreso, la distribución, sin considerar el contexto y las posibilidades en el cual está inmerso, es perfectamente idealista y absoluto. Más que absoluto es absolutista.
Ahora, si vamos de lo ideal a lo "relativo", todo cobra otro sentido. Una tocada de teta del ginecólogo haciéndote un examen es una cosa, un tocada de teta en el subte, es otra. Tal vez no sea clara, o estaré creando confusión entre la moral y la honestidad...
Pero bien, mi disconformidad va de la mano del desconcierto.
Incertidumbre: ¿Quién es del PJ? ¿Kirchner, De Narváez, De La Puente? ¿Quién de la UCR? ¿Carrió, Stolbizer o Cobos? ¿Se viene el pacto de la centroderecha con la centroizquierda Macri-Cobos? ¿Realmente existen la centroderecha y la centroizquierda, o están en el limbo de las cosas inexistentes como Dios o el peronismo revolucionario o el radicalismo progresista? ¿Cuántos partidos hay en Argentina? Pino Solanas, ¿Es peronista, progre o centroizquierda? ¿A nadie le importa todo esto?

Ahora resulta que la política neoliberal de vaciamiento mineroagro-exportador de la post-crisis es la izquierda.
El entreguismo y el pago de la deuda ilegítima son la izquierda.
El juego de manipulación de las tasas de interés, por no decir saqueo financiero, es la izquierda.

A mí me gusta mirar 6 7 8, pero sé hasta dónde. Detesto TN y sus rótulos miserables. Detesto el uso de las banderas rojas porque sí y la acreditación de las izquierdas como lo mismo(hay que saber distinguir maoístas de trotskistas), aunque sería la gloria que estén todas de acuerdo. Mi novio le da a Marcó Del Pont y a la diputada Bertol del PRO que, según él, "no la votaría nunca" (mejor así). Estoy segura de que Michetti camina. Duhalde, sos patético. Altamira, te quiero.


L.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Memoria colectiva

Para que no vuelva a pasar, hay que recordar. No sólo con la constitución, ni con estadísticas.
Con el pensamiento.
Más allá de la infamia existen la memoria y el sentido común.
Apátridas fueron los que nos quitaron la revolución, la lucha y la independencia, y no aquellos que lucharon por sostenerlas.
Recordemos los hechos, hagamos memoria en el día a día, frente a las autoridades, las situaciones contradictorias y las determinantes, los comienzos y finales, frente a las urnas, los combates y la vida.


En memoria de los 30000 desaparecidos durante la última dictadura militar (sí, para los suspicaces amigos de nuestra derecha, altos defensores del cuento de los 5000 -como si eso fuera poco- “montoneros terroristas”, recomiendo leer los informes generados por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), las otras tantas víctimas de los anteriores procesos y los del día a día, víctimas de la pobreza, la exclusión, el gatillo fácil y sobretodo, del olvido.

L.

lunes, 22 de marzo de 2010